viernes, 15 de mayo de 2015

"La Oración del Labriego" - Rubén Florez


Don Rubén Florez, quien fuera padre del tenor Juan Diego Florez, no sólo era un buen intérprete del repertorio de la señora Chabuca Granda, sino, como lo demuestra en esta producción, también de las obras de Felipe Pinglo Alva. En este caso presentamos el vals "La Oración del Labriego" una verdadera oración al creador; como bien dicen, "el que ora cantando, ora dos veces

La Oración del Labriego

Vals
Felipe Pinglo Alva


Es ya de madrugada,
el labriego despierta,
al entreabrir sus ojos
la luz del alba ve.

Entonces presuroso,
saliendo de su lecho,
musita esta plegaria,
llena de amor y fe.

Señor, tú que has creado,
las aguas de los ríos,
y a los prados permites,
el verdor que se ve.

No niegues al labriego,
el divino rocío,
que con cada caída,
alegra nuestro ser.

La campiña que luce,
hermosos atributos,
por tí florece siempre,
cual ameno vergel.

Pero si tú nos niegas,
agua, Sol y rocío,
morirán los labriegos,
de inanición y sed.

Después de la jornada,
la lampa sobre el hombro,
al ponerse la tarde,
retorna el labrador.

Y mientras que tranquea,
de vuelta a la cabaña,
cantando el pensamiento,
modula esta canción:

La ansiada primavera,
que exalta los amores,
te debe la pureza,
de todo su arrebol.
 
Y el concierto admirable,
de pájaros y flores,
por obra de tu gracia,
conservan tu primor.

En medio de este encanto,
que alegra corazones,
el labriego es el guarda,
de tan rico joyel.
 
Como guardián te pido,
que con tu omnipotencia,
multipliques los frutos,
que cosechar podré.

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